La Suprema Injusticia

A PROPÓSITO DEL GRAVE FALLO DE LA CSJN QUE ASEGURA IMPUNIDAD A LOS RESPONSABLES DE LOS CRIMINES DE LESA HUMANIDAD

Desde el Movimiento de Profesionales para los Pueblos expresamos nuestra máxima preocupación y total repudio al fallo que dio a conocer hoy la Corte Suprema de Justicia de la Nación en referencia a la ley 24.390 -conocida como “2 x 1”-, vigente entre los años 1994 y 2001, y que es aplicada en favor de un condenado por delitos de lesa humanidad.

En un contexto en el que el Gobierno nacional relativiza la cantidad de detenidos desaparecidos y pretende reinstalar la teoría de los dos demonios, y mientras la Iglesia (a través de  la Conferencia Episcopal Argentina, presidida por Monseñor José María Arancedo) anunció que recibirá a familiares de desaparecidos y de represores con la finalidad de “un itinerario de trabajo sobre el tema de la reconciliación en el marco de la cultura del encuentro”, no resulta casual que el Máximo Tribunal del Poder Judicial haga lugar a un planteo que beneficia a cientos de genocidas, asegurando que las condenas impuestas por los Tribunales sean reducidas de forma considerable.

Hagamos un repaso de los últimos acontecimientos judiciales.

El 19 de abril de 2017 la Corte Suprema de Justicia de la Nación le otorgó la prisión domiciliaria al represor condenado Felipe Jorge Alespeiti: en esa oportunidad el Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj señaló que la resolución fue una “buena señal de madurez cívica”.

Por su parte, el 28 de abril la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal otorgó la prisión domiciliaria al represor Miguel Etchecolatz -fallo que no se hará efectivo ya que tiene otras causas en trámite que lo impiden-.

En el día de hoy, la CSJN resuelve  por voto mayoritario de los magistrados Highton, Rosenkrantz y Rosatti  la aplicación del “2 por 1” a favor de Luis Muiña, quien fue condenado por las privaciones ilegales de libertad agravadas e imposición de tormentos cometidos en perjuicio de Gladys Evarista Cuervo, Jacobo Chester, Jorge Mario Roitman, Jacqueline Romano y Marta Elena Graiff, hechos sucedidos en el Hospital Posadas durante la última dictadura Cívico Militar Eclesiástica.

Con esta la sentencia Muiña puede obtener su libertad entendiendo que ha cumplido su condena, por el cómputo del “2 x 1”. En similares condiciones se encuentran cientos de represores condenados.

Entendemos necesario remarcar que el proceso de Memoria, Verdad y Justicia ha superado épocas de impunidad, en los que el proceso de juzgamiento se encontraba clausurado, y que desde su reapertura los perpetradores del Terrorismo de Estado mantienen un pacto de silencio sobre dónde están los cuerpos de las personas que hicieron desaparecer, dónde están los niños que fueron apropiados, quiénes más participaron de estos crímenes.

Nosotros no perdonamos ni nos reconciliamos. Sólo pedimos Memoria, Verdad y Justicia para que estos graves crimines no se repitan NUNCA MAS.

Movimiento de Profesionales para los Pueblos, 3 de mayo de 2017

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